EL MOVIMIENTO GENERA MOVIMIENTO

Sabemos que la práctica regular de actividades deportivas es una recomendación cada día más extendida para relajarnos y descargar la tensión diaria que se acumula a nivel muscular y a nivel mental.
El deporte ha ocupado su sitio en la sociedad y la sociedad demanda deporte.
¿Por qué lo necesitamos? ¿Qué nos pasa?
La medicina china lo explica de la siguiente manera:
Hay una relación sistema nervioso (shen) – sistema circulatorio, sangre (xue).
Estas 2 partes siempre van unidas. Cuando una de los 2 se altera, repercute en la otra y viceversa. Son inseparables, son el yin (xue) y el yang (shen).
El sistema circulatorio necesita actividad, movimiento, empuje, tiene que nutrir todo el organismo, no puede tener bloqueos ni estancamientos en su paso. Si la sangre se estanca, el shen se altera. El shen en la sombra del xue.
¿Qué pasa cuando el shen sobrepasa su límite?
Se produce hiperactividad, que se traduce en el cuerpo con síntomas de exceso: aumento del calor, aceleración del ritmo cardiaco, agitación, opresión en el pecho, dificultad al respirar, insomnio, sed, sudoración…
Exceso de movimiento mental.
Bien, cuando esto se produce, la circulación sanguínea se ve alterada: el calor producido por nuestro sistema nervioso consume los líquidos, los agota, nos deshidrata, hace que la sangre se espese y circule más lentamente.
Aquí tenemos la respuesta. El ejercicio libera la mente porque activa la circulación de la sangre! EL MOVIMIENTO GENERA MOVIMIENTO.
Si el shen no es libre, produce mala circulación de los líquidos y el consumo excesivo de energía.
Ya tenemos el vehículo por el cual el sistema nervioso puede atacar cualquier terreno: La sangre y su puesta en circulación.
La importancia del QI
La energía, el qi como se denomina en medicina china,  juega un papel fundamental en la conexión sistema nervioso – sangre.
Sin qi no hay movimiento, sin movimiento los líquidos no circulan, les cuesta llegar a las partes más distales del cuerpo (cabeza, manos y pies) como consecuencia el cerebro no tiene suficiente aporte de nutrición y aparecen las patología del shen. Cuando la cabeza dice no, las piernas no van.
Es importantísimo tener buenas reservas de energía para moverse, pero también para múltiples acciones internas. Todo mecanismo necesita un primer empujón para realizar su trabajo. De ese primer impulso se encarga el qi.
La alimentación puede alterar el sistema nervioso? ¡POR SUPUESTO!. Por la misma vía.  Vemos un ejemplo claro en los estimulantes como la cafeína. La alimentación puede modificar la calidad, cantidad y movilidad de la sangre, agotarla e incluso generar un gasto muy fuerte de qi.
Tenemos 2 vías interesantes para abrir la puerta de la mente: sangre y energía. Por  lo tanto 2 soluciones que están en nuestra mano: alimentación y deporte.
Los estados de ánimo pueden llegar a condicionar el apartado físico. Vivimos situaciones de estrés que nos agotan y nos bloquean. El ejercicio es una gran válvula de escape a nivel psicológico. El movimiento dispersa, elimina el calor interno generado por el shen.
“El cuerpo se creó para el movimiento y el descanso para recuperar energía”

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