EMELIE FORSBERG DE LOS ESQUÍS A LAS ZAPATILLAS DE CORRER

Emelie Forsberg creció en Härnösand, un pueblo situado al norte de Suecia, pero en 2011 se afincó en Tromso, Noruega. En la actualidad vive en la zona de Andalsnes. De pequeña practicaba el baloncesto, fútbol, esquí de fondo… y a los 14 años empezó a escalar. Más tarde, a los 21 años, se dio cuenta de que le apasionaba correr por las montañas y empezó a competir profesionalmente. A día de hoy combina sus dos grandes pasiones: el esquí de montaña en invierno y el trail running en verano.
Al inicio de la temporada 2016, durante el Campeonato de Europa de Esquí de Montaña, sufrió una caída en una competición con la mala suerte de que tuvo que ser operada del ligamiento cruzado de su rodilla.
Ahora, ya totalmente recuperada, afrontará una nueva temporada que auguramos estará repleta de éxitos deportivos.

¿Cómo afrontaste la noticia de que te tenían que operar del ligamento cruzado de tu rodilla?
La verdad es que fue terrible, una sensación difícil de explicar. Sentí que mi mundo se estaba desmoronando. Esquiar y correr son una parte muy importante de mi vida, es mi pasión pero también es mi trabajo. Siempre te sientes fatal cuando tienes una lesión, pero si además es tu trabajo, aún es peor. Al principio, todo lo veía negro y mis sentimientos y pensamientos eran negativos, pero poco a poco empecé a darle la vuelta e intenté ser más positiva aprendiendo de todo ello. ¡Y lo logré! Ahora estoy feliz; cada obstáculo que te encuentras por el camino te ayuda a forjar tu carácter.

¿Crees que es el reto más duro al que te has tenido que afrontar?
Emelie Forsberg: Sí. En mi caso, la lesión ha sido uno de los retos más duros al que me he tenido que afrontar. En ocasiones fue difícil, doloroso y frustrante, sobre todo cuando ves que la recuperación no es tan rápida como tenías previsto. Pero por otro lado, pensé que no era lo peor que me podría haber pasado. ¡Es tan sólo una lesión y puedes recuperarte de ella! Además, no me puedo quejar; hay gente que sufre accidentes mucho más graves.

¿Cuánto tiempo pasó desde el final de la operación para iniciar la rehabilitación y cuánto hasta que has podido volver a trotar?
Tuve la suerte de poderme operar diez días después de mi caída. Mi rodilla no estaba inflada y mi fuerza física todavía era buena.
Me operé a finales de febrero y justo dos días después empecé la rehabilitación. Al principio sólo podía hacer pequeños ejercicios. No era realmente un entrenamiento, pero era la manera de activar y mover mis músculos. Después de dos semanas, fui capaz de realizar entrenamientos cortos con la bici estática pero sólo para estimular la circulación de mis piernas. Después de cinco semanas, podía estar más tiempo sobre la bici estática y seguramente la mayoría de gente lo hubiese hecho pero sinceramente fue duro para mí. He de reconocer que no me sentía a gusto realizando entrenamientos indoor.

Mientras has estado en el dique seco, ¿de qué otras actividades deportivas has podido disfrutar?
He podido practicar bici estática y máquina de remo. Pero sinceramente las actividades indoor no son mi fuerte y me mataban. Por eso decidí realizar otras actividades como trabajar en el bosque cortando árboles o trabajando en mi jardín cuidando la tierra para poder plantar mis propios vegetales. ¡Durante tres meses no realicé ningún entrenamiento de cardio! Una o dos veces por semana trataba de hacer bici indoor pero tan sólo lograba hacer 45 minutos.

Dicen que después de una lesión se vuelve con más fuerza que nunca. A finales de agosto empezaste a competir en algunas carreras por montaña, entre ellas una de tus preferidas, el trofeo Kima, disputada en Italia, donde dominaste la prueba de principio a fin. ¿Cómo te sentiste?
Emelie Forsberg: Para ser honesta, creo que mucha gente vuelve de una lesión rápidamente y muy fuerte, pero yo no. La gente está muy motivada en realizar entrenamientos alternativos y enseguida se pone en forma pero no fue mi caso. Cuando empecé a correr a finales de mayo principios de junio, estaba en muy mala forma. Pero durante ese tiempo mi rodilla se iba fortaleciendo; por eso seguía.
El trofeo Kima fue una gran carrera pero creo que lo podría haber hecho mejor y más rápido si hubiese estado en mejor forma física. ¡Otro año será!

¿Por qué crees que no hay más esquiadores de élite en los países nórdicos?
El esquí de montaña es minoritario en el norte. Los países escandinavos se focalizan en otros deportes de invierno como el cross country esquí, donde hay muy buenos atletas. Afortunadamente, el esquí de montaña está creciendo y estoy segura de que poco a poco tendremos buenos atletas compitiendo.

Recientemente, Kilian comentó que si el esquí de montaña fuera olímpico, no sabe si participaría en los Juegos. ¿Cuál es tu opinión?
Emelie Forsberg: Si el deporte mantiene su esencia, sí. Pero si cambia y, por ejemplo, tenemos que dar vueltas en una pista de esquí, seguramente no participaría.

En cuanto a las carreras por montaña ¿te has marcado ya un calendario?
¡Zegama-Aizkorri seguro!

¿Qué tiene de especial Zegama que no tengan otras carreras por montaña?
Es la primera carrera de la temporada. El ambiente es increíble y la gente también. Es una carrera dura pero muy bonita. Siempre quieres volver y disfrutar de su recorrido. Sé que se me hará larga la competición porque vendré de la temporada de esquí de montaña pero seguro que sale bien.

Hay pocos deportistas que compaginen las dos temporadas de competición de esquí de montaña y trail running por su dureza. ¿A ti te resulta fácil cambiar los esquís por las zapatillas de correr?
Emelie Forsberg: Personalmente me resulta fácil. ¡Me encantan los contrastes! Los dos deportes son complementarios pero no intervienen las mismas demandas físicas. Además, yo crecí en un invierno que la nieve duró cinco meses, por lo tanto, es extraño para mí tener un invierno sin nieve.

¿En qué deporte te sientes más a gusto: esquí de montaña o carrera a pie?
Por supuesto en el trail running. El esquí de montaña tan sólo lo practico desde 2013. Antes practicaba telemark y esquí country. Tengo más conocimientos y más experiencias en el trail running porque lo llevo practicando desde hace más años.

¿Qué mensaje les enviarías a los deportistas tanto profesionales como amateurs que se encuentran lesionados?
Ante todo, ¡mucha paciencia! Las lesiones requieren su tiempo y no vale la pena estresarse. Lo mejor es buscar otras alternativas al deporte que tengan sentido y te proporcionen alegría. ¡Hay muchas cosas para hacer! En mi caso, yo me dediqué a cocinar, a cultivar un huerto… Realmente se pueden encontrar otras cosas que te llenen de satisfacción. La rehabilitación de una lesión es un camino muy largo y es mejor estar tranquilo y tener confianza en uno mismo.

Para los atletas profesionales, el pulsómetro es una de las herramientas indispensables tanto para entrenar como para competir. ¿Qué modelo de Suunto es el que más te gusta?
Emelie Forsberg: Yo utilizo el Suunto Spartan, Suunto Ambit Peak y el Suunto Vertical. Éste último lo utilizo más en competiciones y los otros dos, durante mis entrenamientos. Creo que es interesante a veces ver mi ritmo cardíaco, especialmente en las semanas de entrenamiento pesado, para controlar mi corazón y mi recuperación.

¿Qué funciones son las que sueles utilizas? ¿Por qué?
Las funciones que más utilizo son el monitor de frecuencia cardíaca, la velocidad y la altitud. También es muy útil el GPS para encontrar el camino de vuelta, sobre todo en glaciares cuando los caminos desaparecen.

¿Sueles compartir entrenamientos tanto de esquí de montaña como de correr con Kilian? ¿O prefieres entrenar sola?
Algunas veces entrenamos juntos pero depende del entrenamiento que me toqué ese día. Yo tengo mis propios entrenamientos; si los podemos realizar juntos genial sino voy sola o con amigos.

¿Quién es más competitivo: tú o Kilian?
Emelie Forsberg: (Risas) No lo sé… Creo que más o menos somos iguales. Los dos queremos hacer buenas carreras y conseguir nuestros propios objetivos.

Fotografía de Kilian Jornet