EDURNE PASABAN, PRIMERA MUJER EN CONSEGUIR LOS 14 OCHOMILES

Sportvicious: ¿De pequeña qué deportes solías practicar?

Edurne Pasaban: La verdad que ninguno en concreto, siempre he ido a la montaña desde muy pequeña y a los 14 años empecé con la escalada.

Sportvicious: ¿Cuándo y por qué te iniciaste en el mundo de la escalada?

Edurne Pasaban: Como decía a los 14 años, me apunto junto con unas amigas a un curso de escalada y me gusto. Sobre todo el salir, el poder estar al aire libre, y poco a poco así empecé.

Sportvicious: ¿Cuándo decides dedicarte profesionalmente a la escalada?

Edurne Pasaban: Muy al final de mi carrera, dedicarte profesionalmente a esto es muy difícil y hasta que no había escalado 9 montañas de ocho mil metros, no pensé en los 14 y en la posibilidad de poder terminarlos y fue entonces cuando me empecé a dedicar a ello profesionalmente.

Sportvicious: ¿Cuál fue la primera montaña que escalaste?

Edurne Pasaban: Si hablamos de los ocho miles a la primera que fui fue el Dhaulagiri en el año 98, pero no hice cumbre. La primera vez que hice cumbre en un ocho mil fue el Everest y fue el año 2001. Pero mi primera montaña sería cualquier de alrededor de mi casa en el País Vasco junto con mis padres.

Sportvicious: ¿Cómo surgió la idea de coronar los catorce picos más altos del mundo (14×8000)?

Edurne Pasaban: Salió poco a poco, como comentaba antes ya había escalado 9 picos de ocho mil metros y mis amigos y compañeros me animaban a terminarlos. Yo no lo veía muy claro ya que me quedaban montañas difíciles y duras que nunca pensaría haber ido como el Annapurna, pero así salió.

Sportvicious: ¿Qué ha supuesto para ti ser la primera mujer en lograr los 14×8000?

Edurne Pasaban: Un sueño, un reto, una parte de mi vida cumplida. Es curioso como las personas nos ponemos retos en nuestras vidas, y cuando los cumples te das cuenta que ya está, pero realmente tu vida no cambia mucho más. Pero eso sí, me he divertido mucho en el camino.

Sportvicious: De los catorce ochomiles, ¿cuál te ha producido más satisfacción personal?

Edurne Pasaban: El K2 y el Annapurna son dos de las montañas que más satisfacción me han dado, seguramente que por las montañas que son, y por el estilo en la que las escalemos.

Sportvicious: ¿Cuál no repetirías nunca más?

Edurne Pasaban: Las mismas, porque son dos montañas muy técnicas y pudimos escalarlas por lo menos el Annapurna casi solos al principio de temporada, y eso produce satisfacción.

Sportvicious: ¿Cómo es la vida en el campo base?

Edurne Pasaban: Intentamos que sea como en casa, pero esto es difícil. Los días que no hay que escalar y son de descanso son muy aburridos, porque no hay mucho que hacer más que comer, descansar, leer y ver alguna película.

Sportvicious: ¿Cómo seleccionas la gente de tu equipo?

Edurne Pasaban: Los últimos anos siempre he tenido la misma gente en el equipo. Son amigos de toda la vida, con los que he escalado mucho con ellos desde joven, que los conozco bien, y que me conocen bien, eso es lo más importante, por todo lo que tienes que vivir juntos.

Sportvicious: ¿Qué relación se establece entre vosotros durante la expedición?

Edurne Pasaban: Muy cercana, creo que puedo decir que tengo los mejores amigos en la montaña, por que los vínculos que surgen son muy grandes, vivimos cosas muy intensas juntas, y eso nos une mucho.

Sportvicious: ¿En qué punto se encuentra el tema de la escaladora coreana Oh Eun-Sun?

Edurne Pasaban: Yo creo que se encuentra bien zanjado ya, su propia federación y los medios de comunicación Europeos y Miss Hawley le dieron como no subido la cumbre del Kanchenjunga.

Sportvicious: ¿Qué relación tienes con ella actualmente?

Edurne Pasaban: Ninguna, ha desaparecido totalmente del mundo de la montaña. Para estas cosas los Koreanos son muy así.

Sportvicious: Tu expedición al K2 fue un éxito pero el descenso fue muy duro; al acabar tuviste que estar ingresada en el hospital y perdiste dos dedos del pie. ¿Vale la pena poner tu cuerpo tan al límite?

Edurne Pasaban: Para nada, un ocho mil no vale ninguna lesión. Pero es verdad que cuando estás metida en la montaña no te das cuenta muy bien que te estás congelando y de muchas cosas que pasan alrededor tuya.

Sportvicious: Después de esa expedición pensaste en dejar el alpinismo. ¿Qué fue lo que te llevó a seguir escalando?

Edurne Pasaban: Los amigos y compañeros de expedición, sin ellos no hubiera seguido ni pensado en terminar los 14 ocho miles.

Sportvicious: Indudablemente para un alpinista el mejor momento es coronar la cima de una montaña. ¿Qué se siente cuando se logra coronar el pico?

Edurne Pasaban: Arriba nada, bueno mentira, sientes satisfacción, pero eres muy consciente que tienes que bajar y que la meta está abajo, y con esto hay que tener mucho cuidado, ya que normalmente gastamos mucho esfuerzo subiendo y nos olvidamos que la cumbre siempre está en el campo base.

Sportvicious: La parte negativa de la escalada es la pérdida de seres queridos. ¿Cómo definirías a tu amigo Pepe Garcés?

Edurne Pasaban: La montaña me ha dado muchos amigos, es verdad, pero también he perdido muchos y eso es lo más duro. El levantarte de un golpe de eso y continuar. Algunas veces te planteas si seguir.

Sportvicious: ¿La idea de abrir tu hotel rural y restaurante Abeletxe a qué se debe?

Edurne Pasaban: Porque era imposible dedicarse a la montaña profesionalmente y tenía que ganarme la vida en algún sitio. Esto me daba la posibilidad de poder viajar, el trabajar para uno mismo me daba tiempo para poder hacer expediciones.

Sportvicious: ¿Cuándo tienes previsto la ascensión al Everest sin oxígeno artificial?

Edurne Pasaban: La verdad que no tengo ni idea, lo que tengo claro es que el año que viene seguramente que no, después del aterrizaje que tuve del Everest, lo que necesito es respirar tranquila.

Sportvicious: ¿Algún otro proyecto para el futuro?

Edurne Pasaban: De momento muchos proyectos en la cabeza, pero ninguno cerrado, por lo cual no puedo decir nada.