CLAVES DE ESTUDIO BIOMECÁNICO PARA EL CICLISMO

Dicen los estudios de ergonomía que el 75/80% de los ciclistas que ruedan por las carreteras no van correctamente posicionados en sus bicicletas.

De ese porcentaje una parte sufre algún tipo de molestia y si no es así tiene todas las papeletas para que esos malos hábitos le provoquen una lesión, en el mejor de los casos: metatarsalgias, tendinitis, sobrecargas lumbares o cervicales, presión perineal y diferentes condropatias es lo más habitual a la hora de decidirse a hacerse un estudio biomecánico.

Hoy en día hay conocimientos científicos y medios tecnológicos para poder detectar fallos biomecánicos y la manera de aplicar una solución personalizada, pero lo más importante es poder evaluar el derroche de energía y el no aprovechamiento del total de nuestras facultades como ciclistas, imaginaros a Fernando Alonso metido en su Ferrari de más de mil caballos y que no llegue a los pedales y al volante, difícilmente podrá rendir al cien por cien, pues fijaros  la importancia en una bici que es un deporte totalmente físico. Atrás quedo la época de las operaciones numéricas a la hora de buscar la altura del sillín, y colocar las calas en las zapatillas sin tener en cuenta varios factores como: la varidad, angulación y dismetrías, se convierte en una verdadera bomba de relojería. Llevar buen material es fundamental, pero llevarlo bien ajustado lo es aun mas. Un tema importante es el ajuste para ciclistas recién llegados, que es el momento ideal para evitar malos vicios posturales al igual que a los más jóvenes que empiezan a formarse encima de la bici, a los que ayudara a evolucionar desde un punto de partida idóneo, es el secreto para una larga vida ciclista.

La biomecánica no es solo tema de prevención sino que es un factor determinante a la hora de incrementar el rendimiento, en definitiva mejorar la eficacia,  mejorar la aerodinámica y perfeccionar la técnica de pedaleo. Para haceros una idea, cuando la musculatura de nuestras piernas se contrae se está realizando un trabajo útil para impulsar la bici, que representa alrededor de un 20% de la energía que gasta nuestro cuerpo, por lo tanto el 80% restante lo perdemos en las funciones de nuestro organismo y en mantenernos sobre la bici. Por lo tanto una mejora de nuestra eficacia supondría, por ejemplo, pasar de un 20% a 22% de eficacia traducido en watios, unos 20 watios, la mejora de subir un puerto que antes tardábamos 60min ahora rondaría los 54min.

Mí propuesta para todo aquel que pase los 3000km y 100horas anuales en bici y pretenda disfrutar del ciclismo con seguridad es realizarse un estudio biomecánico completo, y  se asegure que este realizado por un profesional y que se componga como mínimo de:

Estudio postural BIC-fit:

Entrevista: molestias, lesiones, historial y posibles orígenes.

Rango motor: análisis elasticidad, dismetrías, rotaciones.

Ajuste gravitacional: retrocesos y alturas.

Interface pie-zapatilla-pedal: ajuste de varidad varo-valgo, dismetrías, ajuste calas.

Valoración plantal: ajuste y comportamiento del pie con la zapatilla.

Análisis del torque:

El torque es el término que designa el momento de fuerza, es la evaluación de la técnica y eficacia de pedaleo mediante un software de telemetría de Watios mediante el cual se analiza la descompensación de cargas entre piernas y comprobar si aprovechamos bien la fuerza que generamos, es imprescindible para poder obtener la posición optima y conseguir el mayor rendimiento posible.

En mi opinión es imprescindible para asegurar el resultado de un estudio biomecánico excelente.

José Mª Serrano Nieto

Responsable BIC-fit.

Servicio estudio biomecánico de www.freebikeblanes.es