MIGUEL CABALLERO GANA LA X CARRERA POR MONTAÑA DE CUENCA

Ya ha llegado, la primera prueba de Copa de España, nos vamos viendo todos en el briefing, buff, que fino está este… Este otro viene a por todas… Todo son señales o presiones que se van añadiendo a la incertidumbre de: como irá mañana.

El domingo, el tiempo no está tan malo como parecía, no tiene pinta que nos vaya a llover, a pesar de eso hace bastante fresco.

La estrategia es salir reservando en el grupo de cabeza y esperar a mitad de carrera más o menos para hacer un cambio de ritmo, pues en un recorrido de 12 subidas, salir demasiado fuerte, seguro que pasa factura. Nada más lejos de esta táctica… según dan el pistoletazo… me pongo a tirar… las sensaciones son buenas, nadie me pasa y rápido cojo la batuta de la orquesta.

Tras 4 kilómetros de subida y llano empezamos a bajar para llegar al primer avituallamiento, Luis se pone a bajar como un salvaje… le sigo… el grupo se va deshilando ¡buff! … ¡vamos a 2’45! Después de eso un llano y encaramos otra subida… veo que Luis no sube como siempre, así que decido ponerme de nuevo a tirar y seguir mandando yo, me encuentro cómodo así.

Seguimos comiendo Km y cuesta mucho soltar a la gente, tanto sube baja no me deja coger ritmo subiendo, pero tampoco me deja un minuto para recuperar.

En el km 22, levanto un poco la cabeza y veo que vamos Tòfol y yo con un poco de margen ¡venga! Él me dice de darme algún relevo, tras decirle que se lo agradezco y dejarle pasar veo que este ritmo no es de relevo ¡es de ataque! La guerra sigue, me engancho a él esperando que llegue la siguiente subida, donde más cómodo me encuentro y creo que algo más de daño le puedo hacer, y así es… Subiendo me empiezo a ir solo ¡ahora si Miguel!

En la última subida al castillo escucho a Juanillo, de la andaluza que me grita que la de hoy era para mí… que no la regalara a nadie ¡gracias! Esto me empuja a subir más aún el ritmo y lanzarme a la banda de meta.

Ya estoy en la última subida pero veo que el que viene no es Tòfol… ¡es Luis! ¡Buf!… Me queda un km y voy ya con la reserva puesta pero bueno, me queda una bajada y como en la salida, ¡el que controla soy yo!

Por fin veo la meta, última mirada atrás y coger aire para disfrutar de mi minuto, en minuto de la victoria.

Este resultado y sobre todo las sensaciones son muy positivas pero queda trabajo por hacer.

La próxima cita es la semana que viene en el km vertical de Oturia y Ossan, fin de semana completo tanto en lo deportivo como en el ambiente.

Miguel Caballero