Simón ha ido a pasar el fin de semana con sus padres. Sentado en la terraza de la única tasca y a la sombra del toldo, degusta una cervecita al mismo tiempo que apura las últimas caladas de su pitillo. Recién duchado, Simón, como es conocido en su localidad natal, acaba de salir de casa tras haber hecho una buena kilometrada por los alrededores.

BicicletaLos lugareños que se encuentran echando la partida de cartas en la mesa de al lado, le miran embelesados y con gran admiración. Es el ídolo, lo ven como un superhombre cada vez que les cuenta las kilometradas que se mete con su bicicleta. Este día ha hecho cerca de 100 kilómetros como si nada… ¡Y eso que fuma! Aunque fumar, fumar… Solo son unos cigarrillos el fin de semana. Y como le dicen los tertulianos:

– Simón, tú puedes fumar porque lo quemas todo haciendo ejercicio.

Y él se lo cree, aunque en el fondo sabe que no puede ser nada compatible.

Y así es, con el tabaco no hay nada compatible. Como si al hacer ejercicio y al sudar expulsases la nicotina y esas miles de sustancias cancerígenas que lleva cada cigarrillo. No creemos que haga falta adentrarse en los perjuicios referentes a la salud y relacionados con el tabaco, ya que todos son sabidos. Nos centraremos en la forma que el tabaco puede afectar a tu rendimiento.

Está ampliamente demostrado que los daños que produce el tabaco en alguien sedentario son muy similares a alguien que fuma y practica ejercicio. O sea, que si fumas no te libras. Lo que ocurre es que con o sin tabaco, alguien que “se mueve” y practica ejercicio siempre estará mejor o más en forma que alguien inactivo. Pero de ahí, a que esté blindado frente a los perjuicios por fumar hay un buen trecho.

No hace falta hacer un máster en medicina para intuir que la incidencia de fumar cuatro cigarros al día no es la misma que fumarse medio paquete o un paquete entero. Pero siempre, siempre, el ciclista fumador se verá perjudicado.

De entrada, lo primero que se verá afectado al fumar es el sistema cardiovascular en su conjunto. ¡Qué casualidad! Lo mismo que tienes que utilizar y “tunear” para aumentar tu capacidad aeróbica y poder exigirte, sin olvidar la recuperación al bajarte de la bicicleta. Y mira por dónde, el tabaco provoca todo lo contrario a lo que se está buscando con el entrenamiento:

–         El aumento del monóxido de carbono es mayor en sangre, debido a que provoca una pérdida de oxígeno en la hemoglobina

–         Dificultad para captar oxígeno por parte de los alvéolos

–         Disminución de oxígeno a nivel muscular por mal intercambio gaseoso a nivel pulmonar

–         Vasoconstricción arterial que provoca una disminución de oxígeno a nivel muscular

A todo esto se debe sumar que todos aquellos que fuman tienen una frecuencia cardiaca más alta debido a que la nicotina provoca la aceleración del ritmo cardiaco. A los pocos minutos de encender un cigarro se estima un aumento de unas diez pulsaciones por minuto. Se reduce la cantidad de sangre que llega al corazón y aumenta la presión arterial.

Evidentemente, las consecuencias más visibles se verán cuando al ciclista fumador le pongan en situaciones comprometidas y en donde tenga que exigirse al máximo. Si se sube un puerto a fuego, un fumador será el perfil idóneo o más propenso para sufrir broncoespasmos al parar en la cima, como por ejemplo haciendo un símil (los que puede sufrir en la misma situación un alérgico al polen en plena crisis alérgica). Además, un ciclista que fume es candidato a sufrir arritmias y taquicardias.

Esta situación puede darse en pleno esfuerzo. Pero, ¿qué ocurre con la recuperación al finalizar la sesión de entrenamiento? Porque no olvides que entrenar aumenta tu estado de forma, pero también aumenta la capacidad de recuperación.

Y en este caso, al recuperar, un ciclista que fume también lleva las de perder. La recuperación será mucho más lenta y el catabolismo o destrucción muscular también será mayor debido al aumento de una enzima que degrada el músculo. Si fumas, vas a perder recuperación porque la vitamina B1, encargada de mantener el tono muscular y relacionado con la recuperación, pierde poder de asimilación debido al tabaco.

Por lo tanto, Simón, que se ha fumado un cigarrillo al poco tiempo de terminar de pedalear, va a ver retrasada su recuperación, además que tardará más en expulsar la nicotina y otras sustancias que contiene el cigarro. Seguramente estará deshidratado porque los cicloturistas no solemos beber las cantidades adecuadas cuando hacemos una salida, y solemos llegar deshidratados aunque sea en grado menor. Y es que la nicotina se expulsa a través de la orina a partir de unas dos horas. O sea, que debería aumentar la ingesta de líquidos.

Bicicleta1Si fumas, te oxidas con mayor facilidad

Habrás oído en alguna ocasión que la oxidación celular o estrés oxidativo en alguien que realiza ejercicio es mayor que la de alguien sedentario. Ello es debido a que se generan gran cantidad de radicales libres como consecuencia de un esfuerzo y acrecentado a mayor intensidad. Por este motivo, es mucho más necesario e importanteen alguien que practica ejercicio aumente el consumo de frutas y verduras con el fin de aportar las vitaminas y minerales encargados de neutralizar dichos radicales libres.

Pues bien, alguien fumador multiplica el daño o estrés oxidativo a nivel orgánico. Por lo que si haces ejercicio y encima fumas, tienes un valor añadido en tu contra. Con el agravante que un fumador tiene la penosa capacidad de destruir alguna de las vitaminas antioxidantes más importantes y que deberían ser las encargadas de neutralizar los radicales libres que genera.
Por ejemplo, cada cigarro pulveriza 25 mg de vitamina C. Y si quieres seguir tirando del hilo, al asimilar menor cantidad de vitamina C, pierdes capacidad de asimilar el hierro, algo indispensable para formar los glóbulos rojos.

Otro potente antioxidante es la vitamina A.  Vitamina que verá afectada su asimilación si fumas. Además, dicha vitamina está relacionada con las mucosas y puede verse afectada negativamente la densidad de los alvéolos pulmonares.

Si pedaleas, fumas y eres mujer –por lo que tienes más riesgo de sufrir osteoporosis y necesitas una mejor absorción del calcio-, el tabaco impide la asimilación de éste ya que se relaciona con una menor absorción de vitamina D, indispensable para absorber el calcio.

O sea, que nos parece que ya estás tardando en apagar el cigarro si vas a coger la bicicleta.

Artículo de Jose María Arguedas

Crédito de foto: Francesc Xavier Moreno Rivert (instagram  (@_fmoreno9)