LE TOUR DU MONT BLANC, PASIÓN POR EL CICLISMO

Soy un romántico empedernido y eso se refleja con la edad y a la hora de elegir las carreras que realizo. En 2006 quede fascinado por el Ultra Trail du Mont Blanc, dándole  la vuelta al macizo, saliendo de Chamonix hacia Italia, Suiza y volviendo a Chamonix, siempre bajo la atenta mirada del coloso, corriendo 166 kilómetros solo con la ayuda de mis piernas y mente. Lo hice ese año y repetí en 2008.Le Tour du Mont BlancEn abril de este año 2015 me quede en dique seco por una fractura por stress en el pie, lo que me llevo a solo nadar y montar en bici. Mi cabeza andaba loca buscando sustitutos a los ultras y recordé que Víctor Hugo Ramos me había comentado que se realizaba una ruta ciclista alrededor del Mont Blanc de 330 km y 8.000D+: Le Tour du Mont Blanc y sin duda fue la motivación que necesitaba.

Estación de esquí de Les Saisies. 4:30 de la mañana del 18 de julio y 450 ciclistas entrando en el cajón de salida. Anuncian que la salida será neutralizada los primeros 15 km que son de bajada. A las 5 se da la salida y todo el mundo sale zumbando, peligroso descenso a oscuras con un asfalto pestoso hasta Megève, aquí el frontal ya sobra.

Algunos toboganes y primera tachuela subiendo el Col du Vaudagne a 1.050 metros primer avituallamiento,  viendo como el Mont Blanc nos saluda el día. De momento todo rodado, yendo en grupo hasta Chamonix y enseguida a por el Col du Montets a 1.419 metros subirlo, bajarlo y empalmar con el Col de la Forclaz para en la bajada entrar en Suiza. El asfalto va mejorando.

Le Tour du Mont Blanc Llegando al segundo avituallamiento situado en Les Vallettes (km 106) hay el primer corte de carrera que era a las 12’30. Veo que me sobra algo más de 3 horas. Allí me espera Lisa que me hará la asistencia y tras comer un poco empieza a llover. Ahora toca la subida a uno de los puertos más duros, Champex Lac 10 km con tramos del 10%. Subo cómodo disfrutando de la lluvia y una vez arriba nos cae un buen chubasco.

La bajada mojada no me permite mejorar la media y una vez abajo empieza la larguísima subida al Col du Grand St-Bernard de algo más de 30 km y 2.469 metros de altura. Por fin deja de llover. Aquí empieza mi calvario, el estómago empieza a quejarse y es una subida por carretera ancha, con mucho tránsito hasta que te desvías a la entrada del túnel. Me veo obligado a parar y ¡suerte de tener allí a Lisa! Me da agua con gas.

Por mi mente pasan negros pensamientos “déjalo, retírate”, me quedan los últimos 7 km que son duros de verdad, al menos yo los noto así. La carretera ya se estrecha y tiene aspecto de alta montaña.

Al coronar, pálido como un muerto, paro, me abrigo y pienso en lo que nos define como personas: la actitud. Estoy allí porque es donde quiero estar,  quiero vivir ese mágico instante de llegar y haberle dado una vez más la vuelta a esta montaña mágica y eso me empuja a vivir lo que me queda a tope.

Bajada larguísima de más de 40 km en la que como y recupero fuerzas. Parada en el avituallamiento de La Salle donde nos aprieta el calor, aprovecho para comer un buen plato de pasta.

Salida hacia el Col du Petit St-Bernard situado a 2.188 metros de altura, son más de 40 km de subida pero en realidad cuentan los 22 últimos. De estos, los 13 que hay desde la La Thuile hasta el Col, aquí disfruto de la subida, me recreo en un paisaje majestuoso.

Le Tour du Mont BlancY como la vida que nada es rectilínea volvemos a bajar hasta Bourg Saint Maurice a 810 metros ¡Menudo bajadón! Aquí el calor es sofocante y no presagia nada más que tormenta, pero saber que “solo” me queda el Cormet de Roselend de 19 km de subida me da el aliento para seguir.  Le digo a Lisa “voy a  llegar” y yo solo me emociono, pues no daba un duro por mi hacía 100 km.

El Cormet de Roselend tiene dos partes duras con un pequeño descanso en medio que a estas alturas y casi 300 km en las piernas todo pica. Empieza a llover, viento y tormenta eléctrica, a mí me encanta ¡Qué pequeño me siento! Corono, me recreo, me da igual el tiempo final, sé que llego. ¡Mi meta es la Meta!

Bajada tranquilo a Beaufort y última subida de 17 km a Les Saisies. Ya es de noche, enciendo el frontal y veo un pequeño rosario de led’s rojos subiendo, almas en busca de un sueño. Llego a Les Saisies a las 22h 27’, un anhelo conseguido y trabajado, una vez más la cabeza ha vencido al cuerpo.

Mil gracias a mi pareja Lisa Cockburn por seguirme y darme la luz que en algún momento se me escapaba.

Jaume Terés

Le Tour du Mont Blanc

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