TÉCNICAS HIPOPRESIVAS, ORIGEN, ACCIÓN E INVESTIGACIONES

Las Técnicas Hipopresivas fueron creadas por el Doctor en Ciencias de la Motricidad y especializado en rehabilitación Marcel Caufriez a través de su dedicación a la reeducación uro-ginecológica. En 1980 las denominó “Aspiración diafragmática” y a partir de ellas se construyó en laboratorio la Gimnasia Abdominal Hipopresiva© (GAH); cuyo objetivo inicial era buscar una gimnasia abdominal que fuese beneficiosa para la faja abdominal pero sin efectos negativos sobre el suelo pélvico.

En 2006 el Dr. Caufriez, en base a la GAH, crea las Técnicas Hipopresivas aplicadas a la prevención y mejora de la salud, la estética y el rendimiento deportivo, los denominados Hipopresivos Dinámicos o Reprocessing Soft Fitness (Pinsach, 2010).

Las técnicas de gimnasia hipopresiva estimulan y crean redes neuronales divergentes que provocan una serie de reacciones sistémicas a corto plazo. Algunas de ellas son la relajación postural diafragmática y la activación tónica del periné y de la faja abdominal. Esta acción es iniciada y facilitada por un bombardeo masivo de influjos propioceptivos, cinestésicos y sensoriales vehiculizados por las grandes vías aferentes de la sensibilidad, en particular las del dolor, las vías espinotalámicas directas que permiten una decodificación de urgencia y una reactividad motriz inmediata; siendo el principio teórico que los propioceptores musculares disponen de una dirección sensorial de preferencia en relación a un movimiento o a un estiramiento precisamente orientado, alargamiento de los antagonistas (Roll, 2003; Ribot y Ciscar, 2002).

Es la suma de las codificaciones específicas de cada músculo solicitado por las posturas hipopresivas la que permite una integración perceptiva, a nivel del sistema nervioso central, asegurando la memorización por la repetición rítmica.

En el terreno práctico, cada postura articular de los miembros ha sido estudiada para responder a estos criterios. Sirve de ejemplo la rotación interna de los hombros, en flexión de codos a 90º y flexión dorsal de las muñecas, al máximo de las posibilidades articulares. En fase de automatización (reflejos condicionados a la postura), la repetición diaria de los ejercicios, crea a largo plazo redes neuronales reverberantes (circuitos autoexcitadores en situación postural).

Los ejercicios de gimnasia hipopresiva tienen una acción respiratoria, estimulando los centros espiratorios del tronco cerebral (centro pneumotáxico y centro respiratorio bulbar ventral) e inhibiendo los inspiratorios (centro apnéustico y centro respiratorio bulbar dorsal). En el terreno práctico, el mantenimiento de la apnea espiratoria durante la ejecución de un ejercicio provoca un estado cercano a la hipercapnia (estimulación del centro pneumotáxico) (Man Lung Fung, 1994; Cohen, 1979; Hodges, 2002) y provoca una elevación del nivel de secreción de catecolaminas (acción inhibitoria dopamínica sobre el centro dorsal bulbar). Igualmente, la contracción voluntaria de los serratos mayores y de los músculos elevadores de la caja torácica (intercostales externos, escalenos, externo-cleido-occípito-mastoideo), así como la autoelongación de la columna cervical, estimulan los mecano-receptores respiratorios (inhibición de los núcleos inspiratorios).

Los centros respiratorios supraespinales tienen una acción de control tónico postural y fásico sobre los músculos respiratorios (músculos de las vías respiratorias superiores, intercostales, escalenos, externo-cleido-occípito-mastoideo, diafragma torácico, abdominales y suelo pélvico) y su activación o inhibición permite modular la tensión postural (actividad tónica) del conjunto de músculos con los que se relacionan.

La práctica hipopresiva normaliza las tensiones musculares epiméricas e hipoméricas, los parámetros fásicos (fuerza muscular, resistencia) y respiratorios (peak flow) son mejorados. Se aprecia igualmente una incidencia positiva sobre la vascularización de los miembros inferiores (Caufriez, 1991; Snoeck , 2009) El conjunto estimulación postural – estimulación respiratoria conduce, a más o menos largo plazo (6 meses por término medio), a una tonificación significativa del suelo pélvico (aumento del 58 %, por término medio, del tono de base) y de la faja abdominal (disminución del 8%, por término medio, del perímetro abdominal) (Caufriez, 1996); las funciones relativas a los sistemas de amplificación tóraco-abdomino-pelvianos son todas ellas mejoradas (Esparza, 2007). Estudios actualmente en curso parecen atestiguar un crecimiento de la resistencia celular a la acidosis y un aumento del hematocrito al esfuerzo, que en el momento actual sólo nos atrevemos a hipotetizar que podrían ser debidas o bien a una contracción refleja esplénica o a una elevación de la E.P.O.

Tal y como indica Esparza (2007) la GAH es una de las técnicas neuromiostáticas globalistas cuyo objetivo es la regulación de las tensiones músculo-conjuntivas a distintos niveles del cuerpo humano (visceral, parietal y esquelético), constituyen un tratamiento efectivo en numerosas patologías funcionales (urinarias, digestivas, vasculares) asociadas o no a otras terapias. Utilizada como principal herramienta preventiva en el post-parto, la GAH, son un conjunto de técnicas posturales que provocan un descenso de la presión intraabdominal, una activación refleja de los músculos del suelo pélvico y de los músculos de la faja abdominal. A largo plazo, su aplicación cotidiana conduce a un aumento del tono del suelo pélvico y de la faja abdominal, reduciendo de forma significativa el riesgo de incontinencia urinaria y de descensos viscerales.

Los ejercicios hipopresivos, al ser realizados en apnea espiratoria y en determinadas posturas, logran una disminución de la actividad tónica del diafragma torácico; son facilitadores de la relajación del diafragma. Como consecuencia cubren una serie de objetivos importantes, de cara a minimizar los riesgos intrínsecos asociados a los abdominales clásicos, como son conseguir un descenso de la presión intraabdominal durante el ejercicio con la consiguiente tonificación vía refleja de la faja abdominal y de la musculatura perineal y además, crean también una succión sobre las vísceras pélvicas por el ascenso diafragmático disminuyendo la tensión ligamentosa (Esparza, 2002).

Es sobradamente conocida la prescripción de GAH en el post-parto por las ventajas que ofrece en la recuperación de suelo pélvico, en la prevención y tratamiento de las disfunciones asociadas y en la reducción de la cintura. Pasado el puerperio se aconseja realizar ejercicios de GAH para mejorar el esquema corporal y mantener las mejores condiciones musculares posibles.

En un estudio realizado porEsparza (2007) sobre una muestra de 100 mujeres, con de una media de edad de 36 años, cuya sintomatologíaerahipotonía de suelo pélvico e incontinencia urinaria de esfuerzo se constató mediante tonimetríaque la práctica de ejercicios de GAH, 20 minutos durante 6 meses producía un aumento del tono muscular del suelo pélvico con un incremento del tono de base (I.I.I.) de un 58% y del tono de carga (capacidad de amortiguación) de un 48%; además de proporcionar un aumento de la fuerza contráctil de un 20% y una disminución del perímetro de la cintura del 6% (p= 000,3). Por lo tanto se evidencia el aumento del tono de base a través de la GAH e incluso la reducción de cintura atendiendo a objetivos tanto patológicos o preventivos como a factores estéticos.

Resultados parecidos se aprecian en población mayor de 60 años a través del estudio de Fernández, (2007), donde una población de una media de edad de 68,5 años, entrenando 4 veces semana 20 minutos, durante un periodo de 6 meses, aumentaron el tono de base el 23,5%, el tono de carga el 25,3% y el bloqueo perineal al esfuerzo el 108,4%. En la aplicación de las Técnicas Hipopresivas a grupos de ambos sexos mayores de 60 años, éstas se muestran como una herramienta adecuada para solucionar la incontinencia puesto que, en un 85,7% de los casos, se produjo una disminución o incluso una desaparición completa de sus síntomas de incontinencia urinaria (de esfuerzo o mixta) medida mediante el cuestionario ICIQ-SF.

Eninvestigaciones del propio mentor del método (Caufriez, 2007) se aprecia que, con la práctica de ejercicios de GAH durante 10 semanas, 1 hora por semana, se logran unas mejoras posturales evidentes puestas de manifiesto por un reposicionamiento de la proyección del eje de gravedad, una disminución de las flechas lordóticas lumbar (p=99,9%) y cervical (p=99,8 %) y una disminución de la cifosis dorsal (p=99,5%) mientras que las desviaciones laterales también resultan significativamente menos importantes (p=96%). El sentimiento de «confort postural» aumenta significativamente (mejor movilidad, mayor flexibilidad, menor pesadez, menos dolor) (p=95%).

Un reciente estudio longitudinal intergrupos, llevado a cabo por la Universidad de Santiago y la de Vigo, con 126 mujeres de edades comprendidas entre 25 y 60 años (media de edad 42,8 años) que realizaron a lo largo de 14 semanas, 3 veces a la semana 30 minutos de ejercicios abdominales, ha mostrado en el grupo que realizaba ejercicios abdominales hipopresivos una reducción significativa del perímetro de la cintura de 3,5 cm de media y una disminución de la incontinencia urinaria de 2,8 puntos de media, siendo ésta evaluada a través del cuestionario específico para la detección de IU ICIQ-SF en su versión española (Espuña, Rebollo y Puig2004),que equivale, en algunos casos, a la desaparición de las pérdidas de la misma (Rial y Pinsach, 2010).

Otro de los beneficios que se le otorga a la práctica de GAH es su repercusión sobre laflexibilidad lumbar, aspecto evaluado porGalindo y Espinoza (2009), que confirma el interés de dichas técnicas hipopresivas para mejorar la flexibilidad de la columna lumbar y de los miembros inferiores. Además, mediante análisis electromiográfico se muestra la mejora en el tiempo de activación de transverso y del oblicuo interno.

Por lo tanto podemos resumir los principales efectos de la GAH (Esparza, 2007):

Tonificación de los músculos de la faja abdominal y del suelo pélvico.

Disminución de la congestión de la pelvis menor.

Normalización estática y biomecánica visceral pelviana.

Activación ortosimpática.

Normalización postural global.

Esta nueva línea de investigación, que ya ha demostrado sus beneficios para el puerperio, apunta un posible cambio de paradigma en el entrenamiento de la musculatura abdominal. Las Técnicas Hipopresivas aportan un nuevo enfoque que estimamos pueda ser tenido en consideración para adaptarlo al ámbito del ejercicio físico para mejoras estéticas, de salud y de rendimiento deportivo.

Si deseas ser asesorado por un profesional cualificado lo tienes fácil pues tan sólo debes ir a la web del creador del método www.marcel-caufriez.net y escribir la ciudad donde lo buscas para encontrar todos los datos de tu interés.

 

Piti Pinsach

 

D.E.A. Morfología Médica

Ldo. Ciencias de la Actividad Física

Parte de este artículo ha sido publicado por Tamara Rial et al., 2011 en la revista EF Deportes.